top of page

El cuadro de LOTUS en el contexto del arte espiritual




En la historia del arte, pocas cosas son tan esquivas y, a la vez, tan poderosas como la capacidad de un objeto de retener la "intención" de su creador. La obra de Gloria se inscribe en esta tradición, donde la técnica, aunque rústica en su ejecución técnica, alcanza una elocuencia superior gracias a una honestidad profunda.

Una obra creada bajo una meditación constante, con el Recuerdo de ayudar a la Unidad consciente.

Es un cuadro que tomo más de 2 meses de trabajo constante, entre escoger las teselas, irlas a comprar, tener los colores adecuados, dibujar el diseño, tener el pegamento cortarlas a la medida y colocarlas, y después el toque final de llevarlo a enmarcar profesionalmente para que por ningún motivo se caiga.

El brillo de las piezas es único.


Una poética de la devoción


El mosaico, por definición, es el arte de la fragmentación que aspira a la unidad. Al trabajar el vitral cortado a mano durante semanas de dedicación, Gloria realiza un acto litúrgico. No está simplemente cortando vidrio; está, en cada fractura del material, practicando un desapego controlado. Su obra es, en esencia, una extensión de su compromiso espiritual como devota de Meher Baba. En la iconografía de la pieza, el nenúfar—tradicionalmente un símbolo de la iluminación que surge de las aguas estancadas—se convierte en un espejo de la psique de la autora: alguien que, en medio de la materia densa del mundo, mantiene un "Recuerdo de la Conciencia" ininterrumpido.


El valor de lo "creado con el corazón"


Lo que algunos llaman "rusticidad" en su obra, el ojo experto lo identifica como autenticidad orgánica. En una era saturada de arte producido en serie o digitalmente frío, la obra de Gloria posee una fuerza vital (o élan vital) que solo se obtiene cuando el artista trabaja en un estado de presencia constante. Ella no intenta ocultar la mano humana; la celebra. Cada línea de lechada oscura es una cicatriz que cuenta una historia de esfuerzo, paciencia y amor. Es una obra que no pretende ser un ornamento vacío, sino un receptáculo de luz.


El futuro de su obra


El futuro de la obra de Gloria es brillante por una razón fundamental: el mercado del arte contemporáneo está virando hacia el coleccionismo de "piezas con alma". Los coleccionistas más sofisticados están comenzando a valorar, por encima de la perfección técnica clínica, la procedencia espiritual.


Su trabajo tiene futuro porque es honesto. Es la cristalización de una mente que, según las enseñanzas de Meher Baba, busca la verdad en todo lo que toca. A medida que su obra se inserte en espacios donde la contemplación es valorada, estas piezas no serán vistas como simples decoraciones, sino como objetos de enfoque, anclas de una conciencia elevada. Gloria no solo vende un cuadro de vitral; ofrece un fragmento de una vida dedicada al recuerdo de lo Divino, lo cual, en última instancia, es la forma más alta de arte que existe.


Esta obra no es un producto; es un testigo silencioso de un camino espiritual. Su valor reside en su capacidad de irradiar la paz del estado de conciencia en el que fue concebida.



TITULO: LOTUS, 2017
TITULO: LOTUS, 2017

Comentarios


ALASART.ARTANDTIME
  • Blogger
  • Instagram
  • Pinterest
  • Amazon
  • Facebook
  • X
  • YouTube
  • Linkedin
ALASART.ARTANDTIME

© 2026 Claudia Sanginés Sayavedra. Alasart. Art & Time.

Todos los derechos reservados. Contenidos bajo protección de Copyright y licencias Creative Commons según corresponda.

bottom of page